LAICOS ASOCIADOS

LAICOS ASOCIADOS

SONRISAS Y LÁGRIMAS, SEMBLANZA DE UNA LUCHADORA

Sonrisas y lágrimas, sí, acogiéndonos a aquella gran película,

hoy, quienes formamos este Grupo de Laicos de María Reparadora de Jerez de la Frontera, queremos hacer este sencillo homenaje, real y merecido, a nuestra querida Isabel, Isabelita para los más cercanos. Diríamos que el título aún se queda corto, pues en nuestro caso más bien debería ser “Risas a pleno pulmón y lágrimas” que se entremezclan tanto en su vida como en la de todos nosotros.

Queremos plasmar la semblanza de una luchadora, pues en su vida, desde bien temprano, por asuntos familiares hubo de hacer frente ella sola a llevar adelante la crianza y educación de sus tres hijos. Jamás se hundió en sus problemas, sino que se superó siendo ejemplo por su positividad, siempre a flor de piel, como por su carácter muy, muy alegre, que nos contagiaba a todos los que, de una u otra forma, estábamos a su lado.

Isabel, junto a los que formamos esta familia de Laicos en la Reparación, no dudó en su día ante la llamada que Elisa Calderón nos hizo para integrarnos como miembros efectivos, en su carácter de laicos, en la Congregación. Recordamos con el mucho cariño que se nos acogió por parte de la Comunidad Parroquial de La Asunción, aquí en Jerez, durante nuestra formación. Isabel imprimió a las reuniones de formación, siempre, ese carácter suyo alegre, espontáneo, sincero y también, siempre positivo.

Ya integrados en el grupo como Laicos de María Reparadora, su entrega voluntaria al servicio de los demás lo plasmó junto a Chari en un comedor social solidario en el que, al igual que siempre, transmitió su alegría contagiosa hacia todos. Ya desde hace unos dos años, detectada su enfermedad, ella persistió en este servicio voluntario hasta hace bien poco. Aún así no dejó de personarse en el comedor en el que, si bien no estaba ya capaz de colaborar físicamente, sí insistía en llevar su alegría a los demás.

Si tuviésemos que hacer un telegrama de lo que Isabel era, diríamos sin temor a equivocarnos: Cercana – Sencilla – Solidaria – Alegre – Sincera – Positiva.

Ay, Isabelita, que hueco tan grande has dejado en nosotros!… hueco lleno y relleno de cuanto nos has aportado a todos… hemos de saber seguír cultívándolo…

Jamás hemos entendído mejor que “Jesús ha resucítado y está entre nosotros”. Ella ha dejado un cuerpo que ya estaba marchíto, pero su Alma sígue entre nosotros… Estemos felíces, que toda su energía flota sobre nosotros… La sentimos constantemente… Y como díjo Salvador, sacerdote muy amigo de todos nosotros y más especialmente de Isabel, en sus palabras de despedida, “no es un adiós”, pero tampoco un hasta luego: es un “he cambiado y sigo con vosotros”.

Así lo sentimos. Echaremos mucho de menos tu persona, tu voz, tu risa, pero podemos sentirte… para nosotros sígues aquí y en nuestros corazones. Dios te bendiga Isabel. Mejor dicho: Dios te ha bendecido. Seguro. Estás con nosotros.

A Isabel Ruiz Oliva, de 62 años, de tus hermanos en la fe.

19 de marzo de 2019

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