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El día 21 de noviembre, fiesta de la Presentación de María, la Iglesia nos invita a contemplar el misterio de la Virgen niña, conducida por sus padres al templo como acto de entrega y consagración a Dios.

También hoy es un día especial para nosotras porque conmemoramos la entrada al noviciado de Emilia y sus primeras compañeras. Es por esto que el Consejo General ha querido escoger esta fecha para inaugurar el nuevo noviciado.

Hoy,  Victorine, Pauline y Odette, las tres de nacionalidad malgache, han comenzado su noviciado en una ceremonia sencilla y emotiva, acompañadas por el Gobierno general y las Hermanas que en este momento nos encontramos en las dos comunidades de Roma y que procedemos de 8 nacionalidades diferentes: Colombia, México, Madagascar,  Irlanda, Kenia, Panamá; Mauricio y  España… todo un símbolo de nuestra realidad congregacional, ofreciendo nuestra diversidad y multiculturalidad como ese cuerpo eucarístico que estamos llamadas a ser.

Nuestras nuevas novicias han tenido un triduo de preparación antes de dar el paso al noviciado. Durante estos días han reflexionado sobre nuestra vocación, la reparación en clave de historia de amor, historia de amor que les lleva A seguir a Jesús, historia de amor que se expande a la misión.

Dentro del ritual de entrada a la vida religiosa, las novicias nos comparten cada una por medio de un símbolo, cómo sienten esta llamada al iniciar este camino de seguimiento. Acogemos con mucho interés y cariño los sentimientos que cada una de ellas expresa con creatividad y profundidad.

También, dentro de este espacio de oración, las profesas hemos podido expresar los sentimientos y deseos que llevamos en el corazón.

Tenemos muy presente a la H. Martha de la Torre, miembro de la comunidad noviciado, que se encuentra ausente al estar en recuperación de una intervención quirúrgica.

Después de esta ceremonia familiar donde tanto hemos gozado al sentirnos cuerpo, pasamos a continuar la fiesta con una merienda animada por música, baile, y buen sentido de humor. Terminamos la fiesta con profundo agradecimiento a Dios y a cada una de las hermanas por tanto bien compartido.